OTRAS ENTRADAS DE BLOG

Varias ranas paseaban por el bosque cuando dos de ellas cayeron en un profundo surco. Las otras ranas se acercaron y al ver lo hondo era el hoyo, dijeron a sus dos pobres compañeras que sería imposible salir de allí y que podían darse por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso de los comentarios de sus amigas y continuaron saltando y saltando con todas sus fuerzas para salir del agujero. Las otras siguieron insistiendo en que sus esfuerzos serian inútiles.

Finalmente, una de las ranas prestó atención a lo que las demás decían, se rindió y se dejó caer exhausta. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

El grupo de ranas seguía gritando y gesticulando, tratando de convencerla de que dejara de sufrir y que aceptara el hecho de que era imposible salir del hoyo. Pero la rana continuó saltando, cada vez con más fuerzas, hasta que finalmente logró saltar fuera del agujero.

Cuando salió, sus compañeras exclamaron: “Es increíble que hayas podido salir a pesar de nuestros comentarios de desánimo”.

La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y a salir del surco.

¿A quién escuchas tú?

COMPARTE ESTA FÁBULA MEDIANTE LOS BOTONES QUE TIENES AQUÍ ABAJO


SI TE GUSTÓ ESTA FÁBULA, DÉJAME TU COMENTARIO