Coach De La Empresaria

318.- APRENDE A GESTIONAR TUS EMOCIONES


emocione¡Ay las emociones! ¡Cómo nos embargan! A veces nos hacen tocar el cielo, y otras nos arrastran al infierno, llevándonos a algún comportamiento del que luego nos arrepentimos.

Forman parte de nuestra vida como seres humanos que somos.

Cuando se trata de emociones positivas, les damos rienda suelta, pero cuando son negativas o mejor dicho incómodas, tratamos de evitarlas a toda costa, porque no queremos sufrir, y se nos ha enseñado a no aceptarlas, avergonzarnos de ellas, e incluso nos etiquetamos por las mismas.

Las emociones no podemos evitarlas, pero sí podemos decidir como reaccionamos ante ellas, y las gestionamos, lo que nos permitirá tener una mejor calidad de vida para nosotras mismas y para los que nos rodean. A continuación te dejo tres claves que te ayudarán a gestionarlas:

No utilices tus emociones para etiquetarte
Como te decía, tendemos a etiquetarnos por nuestras emociones: “Soy una persona triste”, “Soy ansiosa”, “Soy irascible”, “Soy celosa”, “Soy insegura”. Esto, aparte de no ser cierto, no te ayuda para nada, ya que si te calificas como tal, no te implicas en la solución, pues no la tiene, ya que tú eres así.

Tú no eres tus emociones, así que comienza a cambiar las afirmaciones anteriores por: “Me siento triste”, “Siento ansiedad”, “Me siento enfadada”, “Siento celos”, “Siento inseguridad”, y acéptalas como algo que sientes en vez de como algo que eres, y que además puedes manejar a tu favor.

Tus emociones no están provocadas por algo que ocurrió, sino por lo que piensas acerca de aquello que ocurrió.

Identifica y acepta la Emoción
Cuando sientas una emoción negativa, en vez de tratar de ignorarla como acostumbramos a hacer, tómate un rato para sentirla y observarla. Olvídate en ese momento de juicios o resentimientos por el detonante de la misma, solo descríbela de forma objetiva.

Sentir, es algo que no puedes evitar, porque va en tu condición de ser humano. Es importante que comiences a aceptar lo que sientes, pero no para fustigarte más, ni para regodearte en ello, sino para decidir que reacción/proacción constructiva vas a tener hacia la misma. Hay muchas emociones que no miramos a la cara porque de entrada están ya condenadas por la sociedad, como la envidia y los celos.

Pero intentar ignorar una emoción es como intentar mantener una pelota hinchable debajo del agua, por más que quieras, acabará saliendo con fuerza a la superficie antes o después.

La emoción no tiene nada de malo, es humana, y está ahí para recordarte algo. Lo que llamamos emociones negativas, no son negativas, sólo incómodas. Lo que es negativo es cómo decides reaccionar ante la misma (para ahondar sobre esto, te recomiendo que veas el vídeo que hice sobre la envidia)

Te propongo un pequeño ejercicio:

Localiza en qué parte de tu cuerpo sientes esa emoción incómoda, ponle un nombre, una forma y un color. Acepta la emoción, no trates de huir del dolor y medita sobre qué ha venido a enseñarte.

Utiliza la respiración para que te ayude a disolverla, colócate en una posición cómoda, al inspirar visualiza el aire que entra dirigiéndose directamente al lugar donde has localizado tu emoción y disolviéndola. Al expirar visualiza como la emoción sale por tu boca junto con el aire que exhalas. Repítelo varias veces hasta que sientas que la emoción ha cambiado o incluso ha desaparecido.

Practica la meditación
La meditación diaria es una práctica recomendable para todo, más cuando se trata de gestionar tus emociones. Te ayuda a encontrar tu equilibrio, a bajar tus niveles de estrés y es altamente beneficiosa para tu salud.

Es además un ejercicio para la mente, que puedes aplicar en cualquier otra faceta de tu vida, ya que se trata de acallar la mente o concentrarla en una cosa, permaneciendo en el momento presente. Muchas veces durante la meditación la mente se distrae, pero en cuanto te das cuenta, vuelves a llevarla a tu centro. No esperes que la mente no se te vaya, se te irá seguro, el ejercicio consiste en que en cuanto te sorprendas de nuevo en tus pensamientos vuelvas a tu centro.

Este ejercicio es aplicable a cualquier situación, por ejemplo, si en un momento dado pierdes los nervios a causa de una emoción negativa, en vez de fustigarte porque volviste a caer, simplemente tal como haces en la meditación, en cuanto te das cuenta de tu caída, te limitas a volver a tu centro, sin darle mayor importancia.

Practica la meditación a diario, más vale 5 minutos que no hacerla, pero si puedes emplear más tiempo, mejor.

solicitaAplica estos tres tips y comienza a hacerte cargo de tus emociones.

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Ana Zabaleta
“Coach de la Empresaria”

www.anazabaleta.com

 

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Sobre la autora: Ana Zabaleta, “La Coach de la Empresaria”, te enseña técnicas para sacar más rendimiento a tu negocio y en tu vida personal. Si quieres dedicarle el tiempo justo a tu negocio, disfrutar de tu familia y sacar el máximo partido de cada cosa que emprendas inscríbete en el boletín gratuito valorado en 97 euros. Es tuyo gratis llenando el siguiente formulario. Sin spam y privacidad garantizada.

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